domingo, 26 de octubre de 2008

Estupideces

Sexo, lengua, estudios de género y otras imposturas, 2


Primera parte aquí.



Algo malo le sucedió a las ciencias sociales en Europa a finales de los sesenta. Algo muy, muy malo. Algo raro y malo. Ante el asombro de sus colegas de otras disciplinas, un buen número de psicólogos, sociólogos y antropólogos comenzaron de pronto a decir estupideces y sinsentidos. La posmodernidad había tomado las universidades.


Y no, no uso el término de forma provocativa o para ser hiriente. Uso la palabra estupideces porque, como se podrá comprobar más adelante, es la expresión que con mayor precisión describe lo que salía de sus plumas. Quiero dejar claro que no tengo nada en contra del posmodernismo como movimiento literario o artístico. Al contrario, me parece perfecta la subversión que supuso. Lo que quiero demostrar en este artículo es que el posmodernismo, aplicado al ámbito académico, fue un golpe casi mortal a las ciencias sociales del que todavía se están recuperando. Y en algunos casos, como en el de los estudios de género o de la mujer, no se han recuperado en absoluto.


De repente, sobretodo tras 1968, un montón de profesionales que llevaban décadas luchando por que su estatus en ciencia se equiparara al de los científicos puros empezaron a renegar del método científico y a llevar a cabo sus estudios e investigaciones como si de análisis literarios se tratara. Cuanto mayor era el sinsentido en sus publicaciones, más fama cosechaban (véase Lacan o Derrida). Prescindiendo de un referente real, sus estudios estaban plagados de citas y notas al pie que mentaban a otros colegas, que a su vez citaban a los citadores. Como dije en el anterior artículo, su análisis se reducía a un circuito cerrado de referencias, al margen del método o de cualquier disciplina seria. Era un mundo académico aparte que, en lugar de estudiar la realidad, se estudiaba a si mismo. Cualquiera podía decir la tontería que le viniese en gana siempre que tuviera un montón de notas al pie, una bibliografía más extensa que el propio texto y estuviera escrita en el lenguaje mas farragoso y confuso posible.

Antes de seguir conviene dejar claro que se entiende por posmodernismo. Aunque estamos hablando de multitud de corrientes de pensamientos distintas, e incluso opuestas, todas tienen suficientes características en común como para justificar su agrupamiento bajo el término posmodernismo. Marvin Harris hace un resumen de estos rasgos comunes en Teorías sobre la cultura en la era posmoderna:

De las numerosas fibras que componen el posmodernismo, la más notoria y destacada es el descrédito de la ciencia y la tecnología occidentales. Entre las demás fibras que corren paralelas a este nervio central figuran:

  • La representación de la vida social como un texto

  • La elevación del texto y el lenguaje al rango de fenómenos fundamentales de la existencia

  • La aplicación del análisis literario a todos los fenómenos

  • El cuestionamiento de la realidad y de la idoneidad del lenguaje para describir la realidad

  • El desdén o el rechazo del método

  • El rechazo de las teorías generales

  • La prioridad concedida a las relaciones de poder y a la hegemonía cultural

  • El rechazo de las instituciones y logros occidentales

  • Un relativismo radical y cierta propensión al nihilismo”


Yo añadiría el uso a conciencia de un lenguaje farragoso y confuso para dotar de apariencia culta unos textos vacíos y la autocita. Pero vamos, que por mucho que se las den de sesudos intelectuales sus defensores, el posmodernismo no es más que un New Age a la europea, donde lo literario sustituye a lo místico.


Veamos un par de ejemplos. Primero, Jacques Lacan. Junto con Derrida, Lacan es una de las figuras más importantes del posmodernismo. Es famoso por su revisión del psicoanálisis mediante las matemáticas. Pero que nadie se haga ilusiones. Lacan usaba las matemáticas sin el menor sentido y sin venir a cuento. Tenía una especie de teoría geométrica de los trastornos mentales que es absolutamente delirante. Su relación con el feminismo fue de amor odio. Por un lado fue bastante influyente y su frase “La mujer no existe” ha sido citada hasta la saciedad. Pero por otro nunca pudo quitarse el estigma de falócrata por su defensa del psicoanálisis.


Dejemos que Lacan se exprese por si mismo:


Denominamos aquí el punto que cubre la imposibilidad de la relación sexual como tal. El goce, en tanto que sexual, es fálico, es decir, no se relaciona con el Otro en cuanto tal.

Sigamos aquí el complemento de está hipótesis de compacidad.

La topología que califiqué de más reciente, partiendo de una lógica construida sobre la interrogación del número, que conduce a la institución de un lugar que no es de un espacio homogéneo, nos proporciona una fórmula. Tomemos el mismo espacio acotado, cerrado, que se supone instituido, el equivalente de lo que hace poco establecí como intersección que se extiende hasta el infinito. Si lo suponemos recubierto de conjuntos abiertos, es decir, que excluyen su límite -para darles una imagen rápida, el límite es lo que se define como algo más grande que un punto, más pequeño que otro, pero en ningún caso igual ni al punto de partida ni al punto de llegada- se demuestra que es equivalente decir que el conjunto de esos espacios abiertos abiertos permite siempre un subrecubrimiento de espacios abiertos, que constituye una finitud, o sea, que la serie de los elementos constituye una serie finita.”

Es así como el órgano eréctil viene a significar el lugar del goce, no en sí mismo, ni siquiera en forma de imagen, sino como parte que falta en la imagen deseada: de ahí que sea equivalente a al √-1 del significado obtenido más arriba, del goce que restituye, a través del coeficiente de su enunciado, a la función de falta de significante: (-1)”


Espero que a estas alturas se entienda el por qué del título del artículo. Al leer algo así uno se pregunta como el autor de semejante sarta de tonterías sin sentido alguno pudo ser una figura destacada de movimiento alguno. Es difícil imaginar como se puede citar a este autor, o prestarle la más mínima atención siquiera, después de decir cosas como que el órgano eréctil es equivalente a √-1. ¿Qué sentido tiene eso?


Ahora veamos a una de las más influyentes feministas del posmodernismo. Luce Irigaray. Irigaray fue discípula de los dos grandes, Derrida y Lacan, aunque en su publicación más famosa, “El espejo de la otra mujer”, se desmarcaba de este último y se decantaba por el feminismo de la diferencia (ver artículo anterior). También fue la primera y más firme defensora de las teorías del lenguaje sexista. Junto a Julia Kristeva y Hélène Cixous, Irigaray es una de las más importantes figuras del feminismo moderno. Mantenía que la ciencia estaba contaminada de masculinidad ya que eran hombres los que la realizaban. “[...]la ciencia hace siempre determinadas elecciones, determinadas exclusiones, debidas, sobretodo, al sexo de los estudiosos que se dedican a ella” Veamos como Irigaray justifica esta afirmación”



Por lo que respecta a Einstein, desde mi punto de vista, la cuestión más importante que plantea es la de que la única esperanza que nos deja es su Dios, dado su interés por las aceleraciones sin reequilibrios electromagnéticos. Lo cierto es que Einstein tocaba el violín y que la música le ayudó a preservar su equilibrio personal. Pero para nosotros, ¿qué representa esa relatividad general que gobierna más allá de las centrales nucleares y que pone en duda nuestra inercia corporal, necesaria condición de vida?”


La mecánica cuántica se interesa por la destrucción del mundo”


¡Ajá! Ahora entiendo el revuelo del LHC. Todos esos malditos físicos están conspirando para destruir el mundo mediante un agujero negro. Gracias, Irigaray.


El siguiente párrafo es mi favorito:


¿La ecuación E = mc² es una ecuación sexuada? Tal vez. Hagamos la hipótesis afirmativa en la medida en que privilegia la velocidad de la luz respecto de otras velocidades que son vitales para nosotros. Lo que me hace pensar en la posibilidad de la naturaleza sexuada de la ecuación no es, directamente, su utilización en los armamentos nucleares, sino por el hecho de haber privilegiado a lo que va más aprisa”


¿ E = mc² sexuada? ¡Por dios, es una ecuación! La relación entre la masa y la energía sería exactamente la misma aunque la hubiera descubierto una mujer. La luz se va a mover a la misma velocidad aunque la mida la misma señora Irigaray. Por cierto, ¿por qué Irigaray considera la velocidad como un atributo masculino? A mi me suena directamente a machismo.


Para cualquiera con dos dedos de frente queda claro con solo leer estos fragmentos que no son más que sandeces. Pero, ¿cómo podríamos demostrarlo? La respuesta de los que defienden algunas de las corrientes posmodernistas cuando se les acusa de no tener fuste alguno suele ser un “lo que pasa es que es demasiado denso para que tú lo entiendas” o un “necesitas ser un experto en estos autores para comprender su profundidad” o algo así. Siempre acompañando la frase de una media sonrisa y una mirada de superioridad, eso es esencial. Afortunadamente un científico diseñó un experimento perfecto para probar la tontería. El físico Alan Sokal consiguió encontrar la manera de demostrarle a un estúpido su propia estupidez.




Prueba empírica 2:


El genial fraude de Alan Sokal


En 1996 la prestigiosa revista de humanidades Social Text publicó un artículo revolucionario. Social Text pertenece a la corriente posmodernista de la ciencia social y, como tal, recibe críticas a menudo de la comunidad científica que la acusa de publicar pseudociencia. Pero en 1996 las cosas cambiaron. Un científico puro, un físico, se había pasado al otro lado escribiendo un artículo en el que defendía encarecidamente a Lacan, Derrida, Irigaray y compañía. Sokal afirmaba la validez del análisis textual de la realidad propuesto por el posmodernismo y se sumaba a las críticas de éste al academicismo racional y cientifista. El artículo de Sokal se llamaba “Transgredir las fronteras: hacia una herméutica transformadora de la gravedad cuántica” y fue publicado en un número especial de la revista en dedicado a rebatir los argumentos cientifistas.


El editor de Social Text debió quedarse sin habla cuando descubrió que, el mismo día en que salía el especial de Social Text, otro artículo de Sokal era publicado en la revista Lingua Franca. En ese otro artículo Sokal confesaba que el texto que había enviado a Social Text no era más que una broma, una parodia pensada para poner a prueba el rigor de la publicación. Sokal había seguido al pie de la letra las que el pensaba que eran las reglas del posmodernismo. Había escrito un montón de sinsentidos y barbaridades, negado la existencia de la realidad y puesto en duda la veracidad del número π. Por supuesto, lo había aderezado todo con un buen número de citas al azar de varias autoridades de los estudios sociales y con una bibliografía de igual tamaño que el artículo.


El artículo-fraude de Sokal no solo fue publicado sino que lo fue en número especial que pretendía defenderse de los ataques del “cientifismo”



Por supuesto no estoy afirmando aquí una continuidad de estas corrientes del pensamiento en las ciencias sociales en la actualidad. En los programas académicos de psicología o sociología, estas tendencias cada vez tienen menos cabida. Sin embargo, la parte visible: los “expertos” que aparecen en los medios o los libros que llenan la sección de psicología de las librerías generales siguen siendo, mayoritariamente, falsa ciencia social. Y en algunos casos, como en el de los Estudios de Género o los Institutos de la Mujer, el fraude posmodernista sigue siendo no ya la tendencia mayoritaria sino la única.


Y no hay que investigar demasiado para encontrar la pseudociencia en los Estudios de Género. Es admitida con orgullo.


[...]estoy negando todo concepto de ciencia vigente hasta el siglo XIX, que se creía "neutra", "racional", "científica". El concepto de científico ya incluye una concepción metafísica de la verdad, y la critica de la metafísica de la verdad , y la critica de la metafísica y del humanismo es un componente esencial de esta construcción teórica que estoy intentando discutir”

El Pos-estructuralismo en los estudios de género

Marko Monteiro, antropólogo



En “El primer diccionario de los Estudios de Género: La F de la A a la Z” colaboran Eva Giberti y Diana Maffia. Según la autora del diccionario, Susana Gamba, son “dos figuras claves del feminismo actual” Solo hace falta leerlas para encontrar una continuidad clara del posmodernismo:



No fue gratuita mi apelación al marxismo y al estructuralismo en el primer párrafo, ya que, conjuntamente con el psicoanálisis, se ocuparon de lo no dicho en el decir. También plantearon la construcción de un sujeto paradojal, escindido, que oponiéndose a las concepciones del positivismo, recupera el pensamiento mítico y su eficacia en la construcción de subjetividades.

Eva Giberti


Todavía no nos realizan tacto vaginal para entrar al encuentro de mujeres, pero es un retroceso muy grande verdaderamente, es acentuar en lo biológico. Para el feminismo es un retroceso ideológico muy grande.

Diana Maffia


Pero no hay que irse tan lejos. Es suficiente con echar un vistazo a las publicaciones de los Estudios de Género en España. Podéis echar un vistazo a la revista Feminismo/s, publicada por el Centro de Estudios de la Mujer de la Universidad de Alicante, aunque como ejemplo servirían los de cualquier instituto en cualquier universidad de España. Los artículos siguen por completo las máximas del posmodernismo que hemos estado viendo. No se aportan pruebas de nada, se analizan textualmente los problemas de igualdad como si fueran novelas, están repletos de citas y referencias de los gurús de la posmodernidad, el psicoanálisis es omnipresente y, por si todo esto fuera poco, de los diez números publicados, uno esta dedicado íntegramente a Hélène Cixous.


Entre los seminarios de este instituto podemos encontrar joyas como “Producción de Espacio y desigualdades de Género” En el se defiende la tesis de que los edificios y la forma en que en ellos se distribuye el espacio son sexistas pues están construidos por hombres y para hombres. A mi esto de edificios para hombres y para mujeres me suena a lo de “si es niña, rosa, y si es niño, azul” pero demos una oportunidad a los autores de defender su tesis. ¿Cómo llegan a esta conclusión? ¿Experimentos? ¿Encuestas rigurosas y de amplia muestra? No. Mediante el Mapa Gulliver. Los autores han hecho mapas a escala de varios edificios y los han puesto delante de varios estudiantes para que escribieran en él. Llaman a esta “técnica”, el Mapa Gulliver. Las frases (ej: “Notas Malas”, “En esta jaula paso todo el día”, “Chiringuito”) son analizadas de forma subjetiva por los autores para demostrar esta diferencia sexual de espacios. ¿La muestra sobre la que se realizó tan original, y vacío, experimento? Sesenta alumnos y sesenta alumnas, y no escogidos al azar. También se realizó en este estudio una encuesta con preguntas como “¿En los siguientes lugares te consideras principalmente mujer, estudiante, amiga\o o novia\o?” Curioso estudio de género donde te dan a elegir entre sentirte mujer o estudiante según estés en la biblioteca o en la cafetería...



Me parece indignante que en una universidad tengan cabida estudios que tienen el mismo fuste que la astrología. ¿Por qué insisten desde los Institutos de Género en pedir una consideración y un estatus académico cuando desprecian de forma consciente el método científico y la razón? ¿Por qué se subvencionan y se tienen en cuenta trabajos que tienen la misma relación con el mundo real que una novela de Stephen King? El análisis textual está muy bien para analizar una película o un libro pero no para hacer ciencia. ¿Qué sucedería si el resto de ciencias optaran por ese camino? Al analizar algo tan importante como la sociedad, las personas, se permite una total impunidad intelectual, un todo vale en el que no importa la veracidad de lo que dices. La ciencia social tiene la obligación moral de desterrar toda esta pseudociencia de sus filas, sobretodo teniendo en cuenta que son los científicos sociales los que presentan los estudios en los que se fundamentaran las políticas educativas, sociales o de igualdad de un país. Es algo demasiado importante para dejarlo en manos de vendedores de humo.


¿Y qué decir del feminismo de género? ¿Qué fue del feminismo ilustrado, del feminismo de la razón? Antes de mayo del 68 las feministas ponían como ejemplo a Marie Curie, ahora ponen a Irigaray. No soy quien para hablar en nombre de nadie, menos de las mujeres, pero pienso que el feminismo se merece algo mejor que un montón de institutos donde pululan los embaucadores y se publican textos sin sentido y sin valor académico alguno. El feminismo debería reconciliarse con la razón y divorciarse de la impostura.


Bibliografía

Ver artículo anterior

Además:

Anderson, Perry, Los orígenes de la posmodernidad, 2000

Gamba, Susana, El primer diccionario de los Estudios de Género: La F de la A a la Z, 2007

Irigaray, Luce, El espejo de la otra mujer, 1974

Lacan, Jacques, Lecturas de psicoanálisis: Freud, Lacan, 1992

Lacan, Jacques, Momentos cruciales de la experiencia analítica, 1987

Lyon, David, Posmodernidad, 1996


.

36 comentarios:

DerWittenbergman dijo...

Pareciera que Lacan escribiera sus textos eligiendo palabras al azaer de un diccionario, o son fruto de la escritura automática. Y eso de que E = mc² es una ecuación sexuada no tiene precio. Ni nombre.

Rincewind dijo...

Muy grande el artículo. Genial. Casi me meo encima con lo de E=mc2.
Sólo una cosilla. Me sonaba que alguien se había currado un "generador aleatorio de textos postmodernistas", y rebuscando, rebuscando...

http://www.elsewhere.org/pomo/

Cada vez que actualizas la página te perpetra un amago de texto nuevo (la pena es que sólo está en Inglés)

Y lo siento, pero aunque no venga a cuento con el feminismo postmodernista, no puedo evitar poner este otro enlace, que te genera sinopsis de novelas de Dan Brown cada vez que refrescas la página (éste sí que está en castellano)

http://probar.blogspot.com/

Orayo dijo...

Yo es que leo estoy y no se qué comentar.
Tienes mas razón que un santo. O santa para no ser machista.

Recuerdo que me pasaron un pdf de un estudio del instituto de la mujer sobre videojuegos. Ni uno solo de los cientos de videojuegos analizados se salvaba de la quema. Hasta el juego mas inocente era "machista o perpetuaba el rol del macho fuerte y violento que pretendia imponerse al resto".

Te lo he buscado y aqui lo tienes. Por si necesitas pruebas:
http://www3.unileon.es/dp/ado/ENRIQUE/Documento/libro-videojuegos.pdf

Y aqui una replica:
http://www.zemos98.org/spip.php?page=article_pdf&id_article=212

Ludwig dijo...

Me he quedado perplejo.
Hasta ahora había pensado que el mundo de la "ciencia" de empresa era el único con capacidad de generar "palabros" desatinados.
Y ahora veo que el virus se extiende a todos los ámbitos.
Ver para creer.

Iñaki dijo...

Muy buen trabajo este artículo, al igual que el anterior. Enhorabuena, me ha encantado.

Estoy anonadado con todo lo que estás contando.

Rinze, el generador de textos postmodernistas es desternillante, jejejeje. Aunque ningún texto podrá superar al de Lacan del presente artículo...

Iñaki dijo...

Por cierto, ¿cuántos artículos llevas pensado publicar de esta serie? Lo digo para saber cuál es el último, porque me gustaría hacer una recomendación en mi blog de todos ellos.

Iñaki dijo...

Vale, ahora he visto que son tres. Ignora mi comentario anterior. ;-)

.Marfil. dijo...

La cita a Marko Monteiro es así o tiene una errata? (En verdad me lo parece...).

Esta muy interesante esta serie de articulos.

Pimpollo dijo...

Me hizo reír a más no poder la parte sobre la ecuación de Einstein, me encargaré de pasarle el enlace a una amiga que estudia filosofia, veremos que pasa xD

Fernando dijo...

Estupendo artículo! espero con impaciencia el último.

Conozco (si se puede llamar conocer a una relación internetera) a un tipo que después de nombrar a Sokal como lo has hecho y hundir en el fango el "anticientifismo" pasaría directamente al ataque y el insulto contra tí. (por suerte aún no has nombrado a Popper ni a Bunge, o se te lanzaría al cuello)

Gente como tu se necesita en wikipedia. A diario tenemos que lidiar con postmodernistas, newageros, astrólogos, homeopatas o newageros varios que pretenden imponer su visión.

Aunque a veces sea contradictoria con sigo mismos, ya que algunos pretenden que el psicoanálisis o a astrología son ciencia válidas, mientras que otros (los peores) afirman que la distinción ciencia-pseudociencia es un invento del (malvado) cientifismo.

Áuryn dijo...

Me encanta lo que estás haciendo con estos artículos. Falta hacía que alguien nombrara todos estos desvaríos pseudocientíficos por su nombre: estupideces.

Si a alguien le interesa echarle un vistazo a otro artículo tocanarices de Sokal, aquí hay una recensión: http://biblioweb.sindominio.net/escepticos/imposturas.html

almu dijo...

Pues a mí me entristece profundamente pensar que en efecto, el feminismo se haya quedado en esto. Feminismo es igualdad y (casi) todo el mundo debería poder sentirse orgulloso de llamarse así. La realidad es que cuando cualquiera se autoproclama feminista, la imagen que proyecta es de mojigato tecnicista y paranoico. Ahora entiendo por qué.

En cualquier caso, sigue quedando la pregunta de cómo luchar a estas alturas contra ciertas discriminaciones que aún padecen las mujeres. ¿Qué espacio de "acción" le queda al feminismo racional? ¿O ya es sólo cuestión de tiempo...?

K. dijo...

Un artículo muy necesario. Espero que cunda el ejemplo, y se comiencen a cuestionar las estupideces institucionalizadas que con la excusa de "modernidad", están dando fama, poder, y de comer a toda una récua de pseudo-intelectuales, cada vez más numerosa, a caballo entre lo esperpéntico, y lo cabreante.

Enhorabuena, y siga así.

K

butelo dijo...

no solo estos galimatías se aplican en el ámbito de las ciencias sociales sino que, como ya apuntó otro comentario se aplican en el ámbito de la economía e incluso he leído ensayos analizando libros y películas, que es para lo que supone que sirve este lenguaje, que eran exactamente eso, galimatías sin sentido.

Mostrenco dijo...

Éstos mamones hablan del método científico cómo si fuera algo exótico y rebuscado, cuando consiste, a grandes rasgos, en comprobar que lo que uno dice es cierto. Ni más ni menos.

El modelo de conocimiento que reivindican, basado en argumentos de autoridad (en el mejor de los casos), se abandonó allá por el siglo XVII, tras descubrirse que era profundamente estéril.

Gente cómo ésta la ha habido siempre, pero desde el siglo XVII hasta ahora, lo habitual era señalarlos con el dedo y reirse. El hecho de que se los tome en serio nada tiene de moderno, si no más bien de medieval.

Marcos Andion dijo...

"En un sistema de paralaje superestructural, las sinergias resultantes tienden a confluir en un todo epistemológico, que siempre redundará en beneficio de la mayoría. Desde que Newton formuló las leyes que rigen las diferencias azimutales, cualquier epifenómeno puede ser observado conforme al diferencial mancornado, lo cual demuestra que, en realidad, tanto vale un toma como dos te daré".
Juro por Darwin y por la mona Chita (ejemplo universal de feminismo cinematográfico de género, número y caso, ya que era mono) que el texto entrecomillando anterior fue publicado en las páginas de opinión del diario Decano de España, Faro de Vigo, algún lunes de principios de 1995.
Tener que decir que el texto era de coña supondría un evidente insulto a cualquiera. Sin embargo, juro por los antes citados, que fue objeto de análisis y controversia de cafetería, a pesar de que, el propio autor decía, un párrafo más abajo, que aquello no era más que "una soplagaitez retórica".
Por el método de novelar a lo Dan Brown pueden construirse tinglados con cualquier finalidad y no faltará quien, embebecido por el continente, acepte el contenido como ilustrado, científico, sesudo o lo que sea.
Invito a todos a usar la gramática con fines perversos y comprobar el resultado.
Ramón: ¡ole tus güevos!, que ya te veo yo defendiéndolos ante quienes, confundiendo el precio con la mercancía, resulten incapaces de atisbar feminismo en estos artículos.
Te sigo siguiendo.

Rincewind dijo...

MArcos Andion. Ese texto que dices que salió una vez en el Faro de Vigo no es nada, hombre. Textos muy parecidos me lo encuentro yo casi todas las semanas en la sección de "crítica" de conciertos de cierto periódico de Bilbao

Anónimo dijo...

Uno de los lugares donde a mi me ha parecido que se manifiesta más este feminismo sin sentido es en las criticas a los anuncios de televisión, me sorprenden mucho las noticias que se leen en ocasiones sobre la denuncia puesta contra tal anuncio por cual asociacion feminista y las razones que dan para explicarla. Siempre me quedo pensando ¿si en el anuncio cambiasemos el papel del hombre por el de la mujer habrían denunciado igualmente? y la respuesta que me viene a la cabeza muchas veces es si, igualmente les pareceria ofensivo contra la mujer. Si en el anuncio aparece una mujer acosada por hombres estamos ante un claro ejemplo de "mujer objeto" si aparece un hombre acosado por mujeres claro ejemplo de "superioridad machista", si aparece una mujer dependiente del hombre "superioridad machista" si es el hombre el que no puede pasar sin la mujer "hombre que toma a la mujer como una posesion"... es el cuento de nunca acabar

Ramón dijo...

Rincewind (por cierto, buen nick, aunque me quedo con Sam Vimes :)), Orayo:
los links que ponéis son muy buenos. Si no os importa voy a actualizar el artículo añadiéndolos al final. (Menos el de Dan Brown, que también es bueno pero no pega)

Ludwig,
tienes razón, las “ciencias” económicas también tienen su cruz particular. En el fondo, no creo que exista disciplina alguna donde no haya una minoría de cantamañanas. El problema son cuando los cantamañanas son mayoría y dirigen el cotarro.


Iñaki,
sí, serán tres artículos. Falta únicamente uno, el último, que espero hacerlo más corto que los demás. Creo que lo fundamental ya esta todo dicho.

Fernando,
es verdad que muchas corrientes del posmodernismo son contradictorias unas con otras. Pero para defenderse de las acusaciones de fraude intelectual suelen hacer piña entre ellos e incluso como tú dices aliarse con astrólogos, homeópatas, etc... Lo que no deja de poner de manifiesto que son todos iguales. El debate se reduce a razonar o no razonar.

Áuryn,
el enlace que pones está bastante bien. Voy a añadirlo también al final del artñiculo por si alguien quiere saber más del tema.

Almu,
completamente de acuerdo contigo. El tema que mencionas me parece el más importante de este debate: si la mayor parte del feminismo actual ha decidido irse por caminos pseudocientíficos, ¿qué nos queda? ¿Qué feminismo usamos para luchar contra las desigualdades que todavía existen?
En mi opinión, como digo al final del artículo, el feminismo debería reconciliarse con la razón. Después de todo, es el feminismo (el racional) que más éxitos ha obtenido. El sufragio para la mujer, la igualdad laboral, legal, social, educativa... Todos esos logros se consiguieron antes del posmodernismo y después han ido creciendo cada vez más. ¿Qué ha conseguido el nuevo feminismo, el posterior al mayo francés? Qué yo sepa, nada de nada. ¿Si el feminismo que más éxitos ha cosechado para la mujer ha sido el racional por qué no darle otra oportunidad? Por intentarlo que no quede, además será muy difícil que resulte peor a lo que hay ahora.


Marcos,
gracias por seguir visitando el barco. La frase posmodernista del Faro de Vigo seguro que hubiera encantado a Sokal. Se me ocurre que podría hacerse algo así pero a lo grande... Me explico. Una forma perfecta de poner en evidencia la impostura en los estudios de genero podría consistir en que varios científicos serios, me da igual si puros, sociales o lo que sea, mandasen artçiculos y estudios absurdos a sabiendas a los Institutos de la mujer. Estoy seguro de que muchos serían publicados.

Al resto, gracias por molestaros en escribir. Siento no tener tiempo de contestar todos los mensajes uno a uno.

Diego González dijo...

Fascinante entrada. Enhorabuena, Ramón, aunque, joé, te lo ponen a huevo... E=mc2 como ecuación sexuada, nada menos. Como para no darle de guantás.

El problema es que atreverse con el feminismo oficial te convierte automáticamente en machista. Si estás en contra del feminismo es que estás contra las mujeres, o sea que eres machista. Si estás en contra del gobierno es que eres un mal americano/español/catalán/loquesea. Es el mismo razonamiento simplista y excluyente.

Orayo, el enlace del Instituto de la Mujer me ha dejado absolutamente anonadado. Había leído algo del asunto hace unos años pero no recordaba que fuera semejante sarta de idioteces una detrás de otra. Protestan porque en el Age of Empires los aldeanos no cuidan a sus mayores ni se dan cariño entre ellos, y porque los soldados (recordemos que hablamos de un juego ambientado en la Alta Edad Media) son todos hombres. Como regaderas.

Diego González dijo...

Por cierto, cabe recordar que el Ministerio de Igualdad ha premiado recientemente un anuncio en el que se dice textualmente:

"Con Puntomatic lavar la ropa es tan fácil que hasta un hombre puede hacerlo".

Es fácil imaginar qué habría dicho el feminismo subvencionado si sustituyéramos la palabra "hombre" por "mujer".

Raúl Sánchez Quiles dijo...

Le he echado un vistazo a tu blog y me parece extremadamente interesante. Tienes toda la razón con la dictadura de lo políticamente correcto.

Ahora sólo te pido 20 segundos de tu vida para que leas alguna de las historias de http://www.hiperbreve.blogspot.com Quiero lectores críticos que dejen sus comentarios y, si crees que merezco un voto, pues adelante.

Hiperbreves S.A. en la categoría de ficción.

Sus dijo...

Del "estudio" sobre videojuegos/videojuegas:
"Queremos advertir, como afirmación inicial y rotunda, que nosotras y nosotros no
estamos, por principio, en contra de los videojuegos; que nos gustan y que consideramos
una oportunidad extraordinaria las posibilidades de aprendizaje y disfrute
que nos pueden ofrecer las nuevas tecnologías y los propios videojuegos para todos
y todas, no sólo para las personas más jóvenes"

Cuando oigo o leo "nosotras y nosotros" o "todos y todas" desconecto. Reconozco que prejuzgo que lo que viene detrás sólo puede ser basura. Tanta preocupación por las formas, además de un uso incorrecto del lenguaje (por lo visto es machista), suele significar un fondo vacío.

Anónimo dijo...

Hola Ramón!
Que raro que mi comentario de ayer, de las 17:00h, haya desaparecido.
Cromprobé que estaba a las 18:00h. ¿Es que se borran los que no te gustan?
Insisto, eres bastante poco sólido en tus argumentos. Has caído en casi todos los prejuicios cognitivos que existen. El métiodo científico NO es el único válido.
Y, sobre todo (que se escribe separado), ¿por qué despotricas del CEM cuando no hace ni un año querías impartir un curso con ellas?

Ramón dijo...

No, no es raro porque no desapareció. Lo borré yo cuando me percaté de quien lo escribía. Si quieres escribir sobre el artículo, adelante. No borraré absolutamente ningún mensaje. Puedes decir que es la mayor mierda que has leído si quieres que el mensaje se quedará publicado. Ahora, si quieres hablar sobre mí, me hablas a mí. Los mensajes personales serán borrados todos.

¿Qué el método científico no es valido? No sé que te crees que es el método científico pero, como han dicho más arriba, se reduce a probar lo que dices. Ya está, no hay más. ¿Qué a ti te gusta más hablar por hablar, a ver quien dice el disparate más gordo sin aportar prueba alguna? Me parece perfecto, pero eso tiene el mismo fuste que la astrología o la quiromancia. Y exigir para eso consideración académica es un fraude.

Respecto a lo de que yo quería dar clases en el CEM... No debería contestar a eso pero haré una excepción:

Alguien, tú, me dice: ¿Por qué no das un curso de edición digital en la Sede de la Universidad (no se nombró el CEM) y te sacas una pasta.

A lo que yo respondí: No. Yo no sirvo para dar clases porque no se me da bien hablar en público.

Fin. Eso es todo. Ese era, según tú, mi interés por dar clases en el CEM del que por entonces desconocía hasta su existencia.


Y este será el último mensaje con alusiones personales que voy a responder. El resto serán borrados sin dar explicación alguna.

Dirty Clothes producciones dijo...

La familia Rufianes se siente más rastrera que cuando el Gobierno ocultó la crisis, pero se ve obligada a mendigar tu voto no por ganar el concurso, si no al menos para poder estar entre los tres finalistas y que el jurado valore su humor gráfico en vista a en un futuro poder salir en su periódico. Son así de vanidosos…
Si te gusta el blog y les votas, te darán las gracias. Si no, que ya sabemos que estas hasta lo cojon… de los spam, critícalos e insúltalos que eso les pone mucho. Y es que los trapos sucios se lavan en casa , o lo que es lo mismo, dirty clothes clean at home 

Folken dijo...

http://www.elpais.com/articulo/salud/dolor/tiene/sexo/elpepusocsal/20081104elpepisal_2/Tes

Si el enfoque que le intenta dar la periolista ya es demencial, los comentarios lo son más todavía.

JoseAngel dijo...

Perdona, pero ¿acaso has leído a Derrida? (no leído lo que algún otro que no lo ha leído dice sobre él). ¿Lo has entendido? ¿Crees que sus ensayos de hermenéutica se pueden escribir a voleo, o siguiendo un protocolo de laboratorio? Te sugiero que te documentes mejor, y no sólo en polemistas, a la hora de escribir sobre estas cosas.

Sus dijo...

¿Para cuando un artículo sobre las "loqueinventamosparatimarterapias"?
Chocolateterapia, risoterapia, etc.
Sin duda, nacidas al amparo del hedonismo del bienestar económico, supongo que ahora serán barridas por la crisis, o no.

Anónimo dijo...

No es posible LEER a Derrida por una sencilla razón: leer significa dotar de significado conceptual individual los signos escritos en un texto, y ésto, amigo JOSEANGEL, es IMPOSIBLE. Y el que no me crea, que visite el siguiente enlace, si tiene lo que hay que tener... o mejor dicho si no lo tiene: ¡¡¡cerebro!!!

http://www.nietzscheana.com.ar/gadamer_derrida.pdf

No es por polemizar, pero no es cuestión de profundidad intelectual. Nosotros lo llamamos "pedrada" (en la cabeza).

JoseAngel dijo...

Por favor, no me diga que es imposible leer a Derrida aduciendo como prueba de que es (supuestamente) un galimatías un escrito DE OTRA PERSONA. Si así va la lógica, no es extraño que naufrague el intento de leer nada mucho antes de llegar a Derrida.

Anónimo dijo...

Déjalos, JoseAngel. No se enteran. No comprenden que si no has estudiado profundamente el postmodernismo, no puedes ver el traje nuevo del emperador. No te extrañe, por lo tanto, que se rían y digan que vamos desnudos. Son ellos los ignorantes, no nosotros.

Pau dijo...

Acabo de llegar a tu blog y leído algunos artículos. Me parecen todos geniales, y en general han producido en mí interesantes fluctuaciones cerebralíticas en el hipocampo de los planos de la realidad contextual, y en dicha sección tangencial, he de expresar que lo del machismo de e=mc² es la madre del cordero azimutal.

Tu ya me entiendes.

1983andres dijo...

Alan Sokal publicó un libro en 1997 intitulado "Imposturas Intelectuales", allí explica con lujo de detalles los errores que ve en el posmodernismo. En el apéndice publica el artículo al que se hizo referencia y la explicación de sus motivaciones para hacerlo. Aquí encontré una versión en pdf: http://padron.entretemas.com/Documentos/Imposturas.pdf

Marcos Baudean dijo...

Ramón, encontré tu blog de casualidad y me he reído con tu artículo. Te cuento algo que leí hace poco en un periódico de Montevideo. Se publicó una larga lista de víctimas de la violencia doméstica en el año 2011. El artículo fue patrocinado por uno de los institutos de la mujer (que por aquí en Uruguay los hay en universidades y también en el estado, en ministerios). Pues bien, todas las víctimas (mujeres) estaban referidas por su nombre, excepto el caso de una familia en la cual el padre había asesinado a su mujer e hijos. El hijo varón, por ser varón, no aparecía con su nombre! Su madre y hermanas sí. Es una pena que no tenga a mano el artículo, te podrás imaginar que generó indignación hasta un mismo periodista del periódico destacó el hecho. Bueno, un afectuoso saludo desde Montevideo. Marcos.

Lic. Rodriguez dijo...

Buen post. Ser postmoderno es una de las tantas formas que ha inventado el ser humano para ser un idiota y sentirse orgulloso de ello.