martes, 29 de julio de 2008

La guerra interminable

Berwick-upon-Tweed, situada justo en la frontera entre Inglaterra y Escocia, nunca ha tenido muy claro porque nación decantarse. A lo largo de los siglos ha cambiado de bando tantas veces que sus ciudadanos no tienen muy claro cual es su nacionalidad. Según una encuesta realizada por una cadena de televisión (por lo que no es conveniente darle mucho crédito) el 60% de los habitantes de la ciudad se consideran escoceses pese a que en la actualidad el pueblo pertenezca oficialmente a Inglaterra. Debido a su promiscuo nacionalismo la localidad ha gozado durante gran parte de su historia de una condición especial, casi como si fuera tierra de nadie.

Se cuenta que este estatus especial ocasionó un curioso incidente diplomático. Cuando comenzó la guerra de Crimea en 1854, la reina firmó la declaración de guerra como “Victoria, reina de Gran Bretaña, Irlanda, Berwick-upon-Tweed y todos los dominios británicos” Sin embargo al firmar la paz, en el Congreso de París, parece ser que su majestad se olvidó de aquel pequeño pueblo del norte y Berwick no fue incluido en el tratado.


A causa de este pequeño error, Berwick estuvo en guerra, con Rusia primero y con la Unión Soviética más tarde, hasta que se firmó la paz en 1966. Ese año un enviado soviético se reunió con el alcalde, Robert Knox, para poner fin a las hostilidades. La pequeña región de poco más de 10.000 habitantes hizo las paces con una de las dos superpotencias mundiales. Tras firmar el tratado, Robert Knox dijo al diplomático soviético: “Por favor, haga saber al pueblo ruso que ya pueden dormir tranquilos


Esta curiosa historia, tal cual la he relatado, es bastante conocida y se puede leer en numerosos libros e incluso artículos de prensa. Si he decidido contarla es porque, aparte de lo ya relatado, posee un ingrediente más que la hace perfecta para este blog. Es todo mentira.


Es cierto que Berwick no es nombrado en el Tratado de París. Lo cual no debería sorprender a nadie ya que en la declaración de guerra tampoco se le nombra por ningún lado. Según el acta Gales y Berwick de 1746 cualquier decisión que tomara Inglaterra, a no ser que se especificara otra cosa, incluía también al País de Gales y a Berwik-upon-Tweed. Al parecer la historia es una leyenda urbana alimentada por los propios habitantes de la región. Con el tiempo se le fueron añadiendo detalles como la visita del diplomático ruso; de la que no existe constancia en ningún periódico. La última ocurrencia de los habitantes del pueblo, que tienen que ser unos cachondos, fue hacer una recreación de la Batalla de Berwick para conmemorar el cuadragésimo aniversario de la paz con Rusia.

Aunque esta historia sea falsa, las guerras sin fin debido a errores u olvidos no son algo extraño. Andorra no fue invitada a la firma del Tratado de Versalles por lo que oficialmente permaneció en guerra, en la Primera Guerra Mundial concretamente, con Alemania hasta 1958. Tampoco Costa Rica fue invitada y su Guerra Mundial duró hasta 1945, año en que aprovecharon para firmar la paz de dos guerras con Alemania: la primera y la segunda. Durante la guerra ruso-japonesa de 1904, Montenegro declaró la guerra a Japón poniéndose del lado de Rusia. A pesar de que su presencia en la guerra fue poco más que simbólica Montenegro no firmó la paz con Japón hasta el 2006.


En el otro extremo tenemos la guerra de entre Gran Bretaña y Zanzibar de 1896. La marina inglesa hizo rendirse al sultán tras bombardear su palacio durante poco más de media hora. Por si fuera poco en el tratado de paz los ingleses exigían al gobierno de Zanzibar el pago de toda la munición empleada en la media hora de guerra.


http://en.wikipedia.org/wiki/Wales_and_Berwick_Act_1746

http://en.wikipedia.org/wiki/Three_Hundred_and_Thirty_Five_Years%27_War

http://en.wikipedia.org/wiki/List_of_wars_extended_by_diplomatic_irregularity

http://www.24hourmuseum.org.uk/nwh_gfx_en/ART38768.html

5 comentarios:

Fernando dijo...

Que curioso. Resulta que el argumento me sonaba, pero por algo que no tiene nada que ver.

http://es.wikipedia.org/wiki/El_caso_Jane_Eyre

El caso Jane Eyre es una novela fantástica situada en un universo con una historia paralela donde la guerra de Crimea aún no ha acabado.

Seguro que el autor conocía esta historia.

Guty dijo...

Ahora me cierra el título de la novela "Todos sobre Zanzibar". Mira que bombardear un palacio por media hora.
Muy buen artículo.

Manolo dijo...

Curiosísimo. ¿Y sabéis quien ostenta en la actualidad el ducado de Berwick-upon-Tweed?. Pues nuestra Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, la duquesa de Alba, aunque el título esté sujeto a controversia. El título va aparejado a la condición de Par de Inglaterra (análoga a la Grandeza de España), razón por la cual, según dicen, Franco nombró al padre de la actual duquesa Embajador en Gran Bretaña en 1937. El ser Par le daba derecho a audiencia inmediata con el Rey.

Ramón dijo...

Anda, no había caido Fernando y eso que lei la novela hace un par de semanas. Ahora que lo dices si que parece que el autor sacase lo de la Guerra de Crimea interminable de esta anécdota. Por cierto, me encantó el libro. Tengo los dos siguientes esperando para leerlos estas vacaciones.

De lo de Cayetana tampoco tenía ni idea, Manolo. ¿Será consciente del cachondeo que se traen sus subditos de las islas?

Satur dijo...

¿No se firmó la paz, ya en el siglo XX entre Getafe y Francia? Creo que estaban en guerra desde 1808 :)