martes, 5 de agosto de 2008

El fresco

La catedral gótica de L... había perdido todos sus frescos. Se contaba que las pinturas de la iglesia del siglo XIV eran dignas de admiración, pero el tiempo y, sobretodo, la guerra las habían destruido por completo. Todo lo que quedaba eran manchas y líneas sin sentido, nada que recordara los dibujos de santos y peregrinos que antaño cubrían las paredes y techos del templo.

No obstante, existía una pequeña esperanza para los habitante de L... Un fotógrafo había tomado algunas instantáneas de los frescos cuando aún eran medianamente visibles, antes de la gran guerra. Un pintor local que ya había trabajado en algunas restauraciones semejantes aseguraba que, usando las fotos y las manchas que quedaban en las paredes, era capaz de reconstruir los frescos de la catedral.

El pintor, al que llamaremos M, fue contratado por el ayuntamiento de la ciudad. Pese a que acababan de salir de la más horrible y brutal de las contiendas y estaban sufriendo una dura posguerra, los ciudadanos de L... no dudaron en pagar a aquel pintor todo el dinero que pedía, que no era poco, ni en poner a su disposición todos los medios necesarios. Se recolectó una cantidad de dinero desorbitada para costear aquella tarea, la restauración de los frescos de L...


M trabajó durante meses en la catedral. Se pasaba horas y horas subido a los andamios reconstruyendo las pinturas línea a línea. Con el tiempo las figuras fueron apareciendo. Rescatados del pasado, los santos y monjes medievales fueron cubriendo de nuevo las paredes del templo. Los frisos recuperaron los diversos animales que los decoraban y las paredes volvían a relucir con imágenes de peregrinos.

Para la presentación de la obra acabada acudieron a la ciudad ilustres figuras de todos los ámbitos. Artistas, políticos, periodistas, embajadores, incluso varios ministros de la nación estaban presentes cuando los frescos revividos fueron mostrados por fin. Se realizaron cuatro millones de estampas religiosas ilustradas con las pinturas restauradas. Y el resultado no era para menos. M había realizado un trabajo maravilloso. Los colores brillaban como si los acabaran de pintar, los santos relucían en las esplendidas pinturas medievales. Era un auténtico milagro. M había obrado un prodigio. Y la ciudad lo amaba.

Por eso cuando, años más tarde, algunos señalaron que M era un estafador pocos dieron crédito a las acusaciones. Ni siquiera cuando el propio M admitió públicamente que no había restaurado nada y que directamente se había inventado los frescos la gente estuvo dispuesta a creerlo. Aquello era imposible.


Sin embargo las pruebas del fraude habían permanecido cuatro años ante los ojos de todos. Cualquiera podría haber destapado la estafa. M, además de un estupendo falsificador de obras de arte, era un bromista. No solo se había inventado las pinturas sino que había dejado una serie de pistas para que el fraude estuviera ante los ojos de todos.


Todo esto sucedió de verdad y, si habéis leído hasta aquí, vosotros también deberíais ser capaces de descubrir el fraude. Ha estado todo el tiempo ante vuestros ojos también. La solución, así como la bibliografía, los enlaces y los nombres de los protagonistas, a finales de agosto. Aunque es muy fácil, supongo que en algún comentario aparecerá la respuesta en breve. ¡Hasta septiembre!


CERRADO POR VACACIONES

13 comentarios:

Anónimo dijo...

Que gran detalle, el que se muestre "ese" detalle

liwyatan dijo...

Se muestra, es la pintura de cierto animal que no existía en la Edad Media en Europa. xD
Genial Lothar Malskat eso sí que fue tirarle morro.
Por cierto que si no me engaña la memoria no "restauro" una, sino DOS catedrales. Lo dicho, un genio!

Märk dijo...

Que pavo mas inteligente!

Se metió a la gente en el bolsillo y ya ves xD


-muy buena!-

jesus dijo...

Muy buena. Aporto mi granito de arena:

http://en.wikipedia.org/wiki/Lothar_Malskat

amigoplantas dijo...

Qué desperdicio de vocación, como político no hubiera tenido precio

miguelón dijo...

Buena entrada! A ver quien es

Marcos Andion dijo...

Bueno, vamos a ponernos serios. Para empezar, suscribo lo que dice "amigoplantas": un desperdicio por culpa del tiempo que le tocó vivir.
Alguien ha mejorado el aforismo ese de que "la política es el arte de hacer posible lo necesario", asegurando que, hoy por hoy, "política es el arte de explicar por qué lo prometido no ha podido ser".
La verdadera aportación de Malskat es la de poner en evidencia que la estulticia no conoce fronteras, ni geográficas ni personales; su habilidad, la de incluir en el fraude los elementos que podían ponerlo de manifiesto.
En este ámbito hay verdaderos artistas a los que la historia nunca reconocerá suficientemente, porque, al contrario del honesto Lothar, procuran no dejar rastro que evidencie su fraude. Los periódicos, la tele, la radio e Internet están inundados de ejemplos para quien los quiera ver.

Anónimo dijo...

Pero es que no todo lo que hizo Malskat era falso amigo Marcos.
Sólo dejo "volar su imaginación" en algunas partes dónde, simplemente, no había nada que restaurar. Ni había posibilidad alguna de restaurar las pinturas originales.
Además la hizo con un descaro sorprendente... Marlene Dietrich que estés en los cielos. xD
Pero ah amigos! ¿Cómo distinguir la verdad de la mentira? Sí sabes que tú interlocutor es un mentiroso.
El precio fue el borrado de todas las pinturas... una lástima.

llanerito dijo...

¿Se lo inventó todo? ¿y nadie se dio cuenta? Supongo que, cuando voy a misa todos los domingos, me fijo algo en las pinturas, un mínimo...

Anónimo dijo...

Solo un detalle, que me ha despistado a la hora de dar con el tema, esta no es la catedral de L, la catedral de L es esta:
http://en.wikipedia.org/wiki/L%C3%BCbeck_Cathedral
que es la que tiene sede de obispo (protestante). El nombre que le dan los de Lübeck es simplemente Marienkirche (iglesia de Maria).
Como siempre, un post cojonudo, sigue así.

Carlos Licea dijo...

Sólo una cuestión: un sobretodo está "Sobre todo" lo demás.
http://buscon.rae.es/draeI/SrvltGUIBusUsual?TIPO_HTML=2&LEMA=sobretodo&FORMATO=ampliado

Mariano Planells dijo...

Sí, también pillé al pavo. De hecho es tan evidente, que el pintor lo puso como una burla a la estupidez humana.

Llegado hasta aquí, puntualicemos sobretodo o sobre todo (antes que nada) no es un sustantivo "sobretodo".

Otra cosa: lo diré osadamente porque veo que nadie lo ha dicho:
En una iglesia gótica alemana en el año 1939 difícilmente podía existir una pintura al fresco.
En el gótico no existen las pinturas al fresco, al menos en la pintura religiosa.

Como siempre, la excepción nos la da los italianos que siempre han de dar la notta:
http://es.wikibooks.org/wiki/Historia_digital_del_Arte/_Arte_g%C3%B3tico/_Pintura_del_Trecento

El post me ha divertido mucho.

Ramón dijo...

Anónimo, gracias por la corrección del término catedral. En el artículo donde doy la respuesta está corregido. ;)

mariano planells lo de si son o no frescos no lo tengo claro. Todas las fuentes que he consultado (las cuatro que he puesto al final del artículo siguiente mas las enlazadas a lo largo del texto) se refieren a las pinturas como “frescos” Quizá usen el termino en un sentido amplio, refiriéndose en general a pintura sobre pared, haya sido hecha usando la técnica del fresco o la del temple. Aunque es solo una suposición.